Cáncer, de Stanley Plumly
Cáncer
Por: Stanley Plumly
Traducción de Orlando Echeverri B.
Mine, lo sé, comenzó
a quinientos veinte años luz de distancia
y cayó como polvo sideral en mi boca dormida,
ayer, en el nacimiento, o en la época en que tenía diez años,
cuando, descansando, buscaba en el cielo ese racimo llamado la Colmena o
constelación de Cáncer;
ese Cangrejo capaz de expandir sus proyecciones nebulosas
hacia adelante y atrás, de lado a lado,
y que Hipócrates describe como carcinoma, el tumor,
karkinos, el análogo, para mostrar cómo debía de sentirse ser cáncer.
Estrella, comenzar de nuevo
Como si pasearas en el mejor día de tu vida
Y sintieras esta cosa viva e inmortal dentro de ti.
Estuviste enamorado, fuiste un santo
Ibas a caminar bajo la luz del sol, bendiciendo el agua
Eras casi palabra por palabra, por siempre
La corona, el trono, la espina
Para ahora ver el humo que brilla en el espejo:
Esa media luz que hay en el oscuro vestíbulo del reflejo
Para ver lo que no fue visto antes
El antiguo pasaje amado que se descolora a través de la ventana
El alma druida que yace en el árbol agonizante,
El azul profundo que colorea la flor del centeno,
Esas rayas de la carretera, cintas festivas como un río en medio del camino
Y aquel hombre joven que se parece a ti,
Abriendo la puerta de una casa en obra negra (que habías ayudado a construir a tu padre), diciendo, con tu propia voz, adelante.


